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Saponificación: en qué consiste

Por si no lo has leído todavía, en mi anterior artículo sobre cómo hacer en casa (homemade) el jabón natural cosmético casero, adjunté una tabla con los índices de saponificación de los aceites más usados. Te invito a consultarla, ya que podría serte muy útil a la hora de realizar tus recetas personalizadas de jabón casero con aceite usado (o con aceite limpio).

El método en frío es el más fácil y seguro para hacer el jabón natural casero, ya que aprovecha el calor natural que se produce cuando la potasa (o sosa caústica) entra en contacto con el agua, calor que permite que se lleve a cabo la saponificación. La saponificación es la reacción química que se da cuando la mezcla de potasa y agua entra en contacto con una sustancia grasa o aceite. Es posible utilizar infinidad de tipos de aceite, aunque el más usado a nivel casero es el de oliva. Lo que hay que tener en cuenta para que la saponificación se produzca de manera correcta, son las cantidades/proporciones de aceite-sosa-agua empleadas. Esto es debido a que cada aceite/grasa tiene un índice de saponificación diferente, y es a partir de este valor que se calcularán las cantidades necesarias de cada ingrediente.

Ejemplo práctico de cálculo de los ingredientes de nuestro jabón casero con aceite usado

La fórmula para conocer las cantidades de aceite-potasa-agua es la siguiente:

  1. Pesar los gramos de aceite que se van a utilizar
  2. Potasa (gr) = aceite (gr) x SAP
  • Agua (gr) = aceite (gr) x 30%

Ejemplo:

  1. Decidimos utilizar 250 gr de aceite de oliva
  2. Potasa= 250 gr x 0,134 = 33,5 gr de potasa necesarios para obtener un jabón libre de grasas, que es lo que te interesa ya que lo vas a utilizar para la limpieza del hogar y no de la piel (en el caso de un jabón natural cosmético, tal y como especifico en el artículo correspondiente, tienes que aplicar un porcentaje de reducción a la potasa, que hará que éste sea algo graso y por tanto, hidratante)
  • Agua necesaria = 250 x 30% = 75 gr

Utilizar ingredientes de reciclaje

Dado que se trata de un jabón natural que utilizarás para la limpieza del hogar, o al máximo para lavarte las manos, para realizarlo puedes utilizar el aceite usado. Para ello, es importante colarlo bien para que no quede ninguna impuridad. Tratándose de un aceite “sucio”, te dará como resultado un jabón de color amarillento que, si deseas, puedes corregir añadiendo sal, que actúa como blanqueador.

Además, al igual que con mi suavizante para la ropa y mi jabón natural casero para uso cosmético, éste es un buen método para reciclar el agua destilada que producen los aparatos de aire acondicionado o climatizadores portátiles o, como en mi caso, la que se genera con el secado de la ropa en la secadora. El agua, antes de utilizarla, deberás filtrarla bien, colándola a través de los filtros de papel que se emplean para las cafeteras americanas o de goteo, o si no, con un paño limpio. Este agua tiene infinidad de utilidades: plancha, lociones, jabón casero, desodorante, etc..

Las herramientas utilizadas son muy importantes

Para garantizar el éxito de tu jabón casero con aceite usado, es imprescindible pesar con extrema precisión todos los ingredientes. Por ello te recomiendo que utilices una báscula digital que pese al gramo.

A la hora de dar la forma al jabón casero, es también muy importante saber que no se deben utilizar moldes metálicos, de cristal tipo Pirex o de cerámica. Lo ideal son los moldes de silicona, plástico o cartón, forrados con papel vegetal o de horno. Puedes hacer como yo, que utilizo los bricks de la leche o de los zumos de fruta. Lo abro por un lado y los forro (aquí te dejo una foto):

tetrabrick cortado, molde para jabón casero con aceite usado

Para realizar el jabón casero con aceite usado para uso doméstico (proceso en frío), necesitarás…

Ingredientes y utensilios

  • Manta o edredón viejo
  • Molde rectangular no muy grande –aproximadamente 18 cm largo x 7 cm ancho x 5 cm alto-
  • Báscula digital de precisión
  • Periódicos viejos
  • Papel vegetal o de horno
  • Guantes, mascarilla y gafas protectoras
  • Minipimer
  • Jarra para pesar el aceite
  • Cuenco de plástico o cristal resistente al calor o una cazuela de acero inoxidable
  • Vaso de plástico desechable para pesar la potasa
  • Cucharón de acero inoxidable o de madera
  • 250 gr de aceite de oliva usado y bien filtrado de todas las impurezas
  • 34 gr de potasa (o sosa cáustica)
  • 75 gr de agua destilada
  • 4 gr de sal (opcional, si se desea blanquear el jabón)

Procedimiento- fase 1:

  1. Para empezar, asegurarse que el lugar esté bien ventilado;
  2. Cubrir con papel de periódico el suelo y la superficie sobre la que se vaya a trabajar;
  3. Forrar el molde con papel vegetal o de horno;
  4. Ponerse la mascarilla, guantes y gafas protectoras;
  5. Pesar cada uno de los ingredientes (excepto el/los aceite/s esencial/es);
  6. En el caso que se vaya a utilizar la sal para blanquear el jabón, diluirla en 10 gr de agua destilada (sacados del total de la receta);
  7. Echar la restante agua en el cuenco o cazuela e ir añadiendo poco a poco la potasa (¡NUNCA HACERLO AL REVÉS!). Mezclar con cuidado con la ayuda del cucharón hasta que la sosa esté completamente disuelta;
  8. La potasa en contacto con el agua creará unos gases que hay que evitar respirar (por ello es importante el uso de la mascarilla) y hará que la mezcla alcance unos 90°C;
  9. Esperar unos 5 minutos para que se enfríe;
  10. Transcurrido este tiempo, echar lentamente el aceite en la potasa disuelta;
  11. Batir todo con el minipimer durante unos cuantos minutos, hasta que se obtenga una mezcla bien espesa. Para comprobar que tenga la densidad adecuada, se puede hacer lo siguiente: pasar por encima el borde del pie del minipimer y si se queda bien marcado, sin que se deshaga, habremos obtenido la consistencia que necesitamos;
  12. A continuación, añadiremos la solución salina, en el caso que se hubiese preparado, y se batirá bien todo para homogeneizar;
  13. Verter el jabón en el molde, distribuyéndolo bien con ayuda del cucharón. Golpearlo con cuidado contra la mesa de trabajo, para sacar así las posibles burbujas de aire que se hubiesen formado;
  14. Cubrirlo con una manta o edredón viejo y dejarlo endurecer durante 48 horas;
  15. Por último, lavar todos los instrumentos de trabajo que se hayan utilizado.

Procedimiento – fase 2: preparación de las jabonetas y conservación

  1. Transcurridas las 48 horas, desmoldar y cortar a trozos el bloque de jabón sólido, con la ayuda de un cuchillo bien afilado;
  2. Colocar las pastillas de jabón casero con aceite usado en una bandeja, de manera algo distanciada. Cubrirlas con un paño limpio. Se dejan secar durante 40 días como mínimo: ese tiempo es necesario para que la potasa pierda su poder irritante. Así  se obtiene un jabón que no dañará la piel de las manos cuando se utilice;
  3. Pasado el periodo de secado final, podremos conservar nuestras pastillas de jabón casero con aceite usado. Se envolverán en papel o se meterán en una caja de cartón. Guardar en un lugar seco y ventilado.
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