nueces de jabón, nueces de lavado, soap nuts

Uno de mis mayores anhelos es el de producir mi propio champú 100% casero y natural. Y te voy a confesar una cosa: todavía no lo he conseguido 🙁 Hace tiempo leí varios artículos sobre las nueces de jabón (o de lavado). En ellos se decía que siguiendo un determinado procedimiento, es posible conseguir un excelente champú. Lo he probado y como os decía, no he logrado un resultado completamente satisfactorio.

Con ello no quiero decir que no funcionen. La cuestión es que con ellas no he conseguido TODAVÍA un champú 100% casero natural que me dé los resultados que yo quiero.

La cuestión es que con estas nueces de jabón se obtiene un producto líquido, muy líquido, que nada tiene que ver con la viscosidad que tiene un champú común. Además produce poquísima espuma, y cuando te lavas el cabello no sabes bien la zona que has lavado y la que no. Por estos motivo digo que no he conseguido aún el resultado que yo esperaba. No he conseguido un lavado excepcional.

Así que en este artículo, te voy ha hablar del único uso que de momento puedo considerar 100% efectivo. Son fantásticas para lavar la ropa.

Qué son exactamente las nueces de jabón

Empezaré explicándote en pocas palabras qué son las nueces de jabón.

Son los frutos de un árbol denominado Sapindus mukorossi, también conocido como Sapindus saponaria, originario de Asia. Tienen el tamaño de una avellana. Tras su recolecta, se ponen a secar y se pelan, ya que son las cáscaras las que se utilizan como alternativa al jabón común. Éstas contienen una sustancia denominada saponina, que tiene propiedades detergentes.

Cuando las nueces de jabón entran en contacto con el agua caliente, se activa la saponina y se produce una espuma muy ligera.

Fueron muy utilizadas en el pasado por las mujeres hindúes para lavar la ropa y el cabello. El actual aumento de la conciencia sobre el impacto que tienen sobre el medio ambiente, y sobre la salud, los jabones industriales, y en particular sus componentes, está provocando la recuperación de su uso.

Las nueces de jabón tienen un olor peculiar, pero te aseguro que la ropa no huele así después de lavarla con ellas.

El uso de las nueces de jabón como jabón líquido

Ingredientes

  • 1 + 1 l de agua (mejor si es destilada)
  • 60 gr de nueces de jabón
  • 20 gr de ácido cítrico (actúa como conservante)

Te podría interesar…

Nueces de jabón / Noci di sapone



Ácido cítrico / Acido citrico



Si en esta lista no has encontrado lo que necesitas, visita esta página. Aquí encontrarás otros muchos productos que podrían interesarte.
Si decides comprar en Amazon alguno de estos productos, te agradecería si lo hicieras a través de los enlaces anteriores. Con tu compra, yo recibo a cambio una pequeñísima comisión que me ayuda a llevar adelante mi blog. ¡Muchas gracias!

 Procedimiento

  1. Poner al fuego una olla con el primer litro de agua
  2. Romper las nueces en trozos pequeños
  3. Cuando el agua hierva, apartar la olla del fuego, echar las nueces troceadas y tapar
  4. Dejar reposar toda la noche o, como mínimo, 12 horas
  5. Transcurrido el tiempo de reposo, filtrar con ayuda de un colador y embotellar
  6. Echar las nueces de nuevo en la olla y añadir el otro litro de agua
  7. Poner al fuego y esperar a que hierva
  8. Apartar del fuego, tapar y dejar reposar durante 1 hora
  9. Batir las nueces de jabón con el minipimer. Esta operación se hará con cuidado ya que se producirá mucha espuma, que podría hacer rebosar el producto
  10. Filtrar con ayuda de un colador y embotellar (se mezclará con el detergente obtenido antes)
  11. En un recipiente a parte, echar el ácido cítrico y añadir un poco del detergente líquido filtrado
  12. Mezclar bien hasta que se disuelva y añadirlo a la botella
  13. Se habrá obtenido así un excelente jabón para la lavadora, que se utiliza como cualquier otro detergente líquido (agitar bien antes de cada uso).

Su uso directamente en el tambor de la lavadora

Ingredientes

  • Para cada lavado son suficientes 3 nueces de jabón

Procedimiento

  1. Partir las nueces por la mitad
  2. Introducirlas en una pequeña bolsa de algodón, o un calcetín, bien cerrado
  3. Meter la bolsa/calcetín con la ropa en la lavadora
  4. Accionar el programa habitual y ya está
  5. Las nueces podrán ser utilizadas varias veces, hasta que se vea que pierden su brillo, que indica que se ha agotado toda la saponina

Es importante no llenar a tope la lavadora, para que las nueces de jabón se muevan bien.

Este tipo de empleo no lo he probado todavía, ya que me gusta mucho la versión líquida. Quien lo ha hecho, dice que existe un inconveniente. Si alguna nuez o trozo se escapa de la bolsa/calcetín, podría dejar alguna mancha sobre las prendas, sobre todo si éstas son de colores claros.

Tanto si decides utilizarlas directamente en la lavadora como hacer el detergente líquido, es interesante que sepas que en lugar de tirar a la basura las nueces de jabón, que ya no sirven más para lavar, las puedes utilizar para abonar tus plantas.

Ventajas

  • Buen resultado de lavado incluso a baja temperatura (en dicho caso, utilizar el detergente líquido)
  • La saponina, además de lavar, desinfectar y preservar los colores de tus prendas, las deja muy suaves, por lo que no es necesario utilizar suavizante
  • Es 100% biodegradable
  • Siendo un producto natural, su uso es ideal para lavar las prendas de bebés, de personas que sufren alergias, que tienen la piel sensible o irritada
  • La última ventaja es la inexistencia de perfume, aunque tú podrías considerarla una desventaja. Las prendas lavadas con este detergente de nueces de jabón, no huelen a nada. O bueno sí, huelen a limpio y basta. Si prefieres perfumar tu ropa, puedes añadir algunas gotas de aceite esencial en el compartimento del suavizante (3-4 gotas pueden ser suficientes)

Desventajas

  • Al igual que sucede con la mayoría de los detergentes industriales, las nueces de jabón no quitan las manchas difíciles de tu ropa. Si las prendas son blancas, puedes emplear el percarbonato de sodio. Se trata de un producto eco-compatible, realizado en laboratorio a partir de sal marina y agua. El percarbonato, en contacto con el agua, desprende oxígeno activo que es eficaz contra la suciedad más resistente y un excelente blanqueador.
Si te ha gustado mi artículo, ¡compártelo con tus amigos! ¡Gracias! // Se ti è piaciuto il mio post, condividilo con i tuoi amici! Grazie!Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterPin on PinterestEmail this to someonePrint this page

Deja un comentario